Esta celebracion del Día de Muertos viene desde hace mucho tiempo, ¡imagínate que es desde nuestras raíces prehispánicas! aunque adoptó modalidades cristianas.
Lo celebramos el 2 de noviembre poniendo un altar de muertos en nuestras casas, en ellos se pone comida y bebida que haya sido la favorita del difunto, se adorna con papel picado y flores de cempasúchil.
Esta tradición se basa en la creencia de que en esta época del año las "almas" de los muertos pueden visitar a sus parientes de este mundo; las luces de las veladoras hacen la función de faros que guían a cada una hasta su altar respectivo, para que al llegar a éste pueda consumir lo que se les ha preparado.
A los panteones también se llevan alimentos, flores de cempasúchil y veladoras que se colocan sobre las tumbas.
A pesar de tener como base la celebración cristiana de Todos Santos y los Fieles Difuntos, esta tradición parece conservar elementos de las ceremonias indígenas de los meses ochpaniztli y teotleco, durante las cuales se ofrendaban a los dioses flores de cempasúchil y tamales de maíz, en una época del año en que acaban de levantarse las cosechas: fines de octubre y principios de noviembre.
Además, en esos días se consume "pan de muerto", hogazas de forma semiesférica adornadas con "huesos" y "lágrimas" de la misma pasta; dulce de calabaza y "calaveras" de azúcar que llevan nombres propios y son un regalo común.
Muchos extranjeros se asombran y disfrutan al ver que nos acordamos con tanta alegría de nuestros muertos.
Treinta años después de su muerte, la legendaria figura del rock, fallecida a los 42 años,
Por rumbos de la escuela,
dicen que anda la muerte,
con gran cantidad de ganas
y con muy poco de suerte.
Al panteón de la ciudad,
a los maestros se llevaron
y a los chavos de la Prepa,
sin estudios los dejaron
Los estudiantes, descontentos,
con la huesuda se enojaron
y en la puerta de la Prepa,
a patadas la sacaron.